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Coponicus No Kokyuu, la magia macabra del arte [reseña]
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Momo-AnarquiCat
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Coponicus No Kokyuu, la magia macabra del arte [reseña]
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Hace mucho que no hago reseñas de mandas, y dios sabe que me gusta hacer reseñas de mangas y tengo bastantes en el tintero. Hoy me vengo con este manga que lo tengo reciente.

[Imagen: ed7e2c626159a839ddcf656f1c18106106a5a39d_hq.jpg]

Autora: Asumiko Nakamura
Género: psicológico, drama, onírico y .. ¿yaoi? Nah, no es yaoi, no lo lean esperando yaoi. Hay gays, eso si.
Capítulos: 13
Estado: completo.

Sinopsis:

La historia transcurre en un circo parisino de los años 70, un lugar tan mágico y  como macabro y cruel donde conviven personajes de en sueño como fuertes malabaristas de ojos rasgados, bailarinas del trapecio que se lanzan al vacío como hadas, y tristes payasos pierrot, como nuestro protagonista "Nido de Pájaro". El circo es el caleidoscopio donde la naturaleza misma del arte y la poesía toman forma corporea, pero también es el lugar donde en las sombras, tras bambalinas, deambulan personajes quebrados, rotos por dentro. Esta es una historia de opresión, de miedos, una huída hacia delante de un personaje que no sabe como mantenerse en el aire por un segundo más, y de un héroe tácito, que parece llamado a salvar la situación pero lentamente se deja caer en la miseria de un mundo que no le permite tener la mirada alta. No obstante, entre tantos delirios de belleza y tanta suciedad corrupta, despunta una luz, un hilo luminoso que si se sigue... Quizás nos lleve al otro lado. Al fin y al cabo, todo lo que ocurre bajo la maravillosa carpa, ¿no es acaso producto del amor?

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Análisis:

¿De qué habla esta historia?

Me resulta difícil definir este manga. Si pienso en la hsitoria que leí, en los dibujos que admiré, me vienen a la mente dos palabras: trágico y bellos Así,a partes iguales. Pero que no se entienda tragedia como desbordarse en lágrimas porque, al menos a mi, no me hizo llorar (y soy de lágrima fácil)... Hablo más de una angustia existencial. Del miedo, del arraigo, de no saber romper con tus propios esquemas y vivir de una forma más feliz que aquella en que lo has hecho, más sana. Es una historia sobre traumas y heridas difíciles de sanar, de amores que se vuelven obsesivos y nos dañan... Y no hablo necesariamente de amor en el sentido romántico, si no de todo lo que esta palabra puede llegar a abarcar.


A veces es lo que más amamos y nos gusta lo que más nos daña. Yo como artista entiendo a Nido, entiendo su temor al trapecio y al mismo tiempo la irrefenable atracción que siente por él. Yo lo he dicho muchas veces, para mi dibujar es algo así como una necesidad vital. No puedo dejarlo, es parte de mi, de lo que soy, creo que pocas cosas me definen tanto. Mi relación con el dibujo es una de identidad. A Nido le pasa lo mismo con el trapecio, lo ama, es una parte de si mismo que no puede negar, su cuerpo delgado, sus piel, su pelo... Todo en él es aéreo y tiende al salto, a la levitación... Pero tiene miedo, y odia esa parte de si que al mismo tiempo tanto ama. Muchas veces ocurre, por A, B o C, los artistas terminamos peleando con nuestro trabajo, al punto de que aunque ya no lo disfrutamos, no podemos dejarlo porque es la forma en que aprendimos a ser. Nido no puede escapar del circo, del trapecio... A pesar de todo el daño y el dolor que le reporta, a pesar de tratarse de un entretenimiento que poco a poco va pasando de moda y que parece pertenecer a otra época, y a pesar a de todos los traumas y dolores que acarrea consigo y de ese reverso oscuro del mundo circense que lo parece engullir... Un pájaro siempre será un pájaro, por más que se quite las plumas. Yo siempre perteneceré al dibujo, por más que lo deje, y Nido, haga lo que haga, siempre pertenecerá al circo.

Y ¿Qué puedes hacer si has terminado odiando algo que es parte de ti? ¿Algo que a la vez es lo único que te permite ser tu mismo y existir? ¿Qué es un trapecista que no puede saltar? Creo que al final este manga busca, de cierta forma (y sin ningún tipo de condescendencia o falso positivismo) responder a esto. Puedes huir para siempre, perderte, enloquecer... O resignificar tu vida, buscar otro ángulo y acercarte a aquello que tanto miedo te da de otra forma. Porque un artista siempre está condenado a hacer arte, y esto es tanto una bendición como un mandato interior. No lo rechaces, búscate a ti dentro de ello.

¿Y los personajes?

Nido de Pájaro es un personaje trágico y angustioso. Pero no puedes odiarle por ello. La verdad es que representa una parte muy patética y oscura, pero real, de nosotros mismos. No puedes culparlo por huir, ni por su locura, ¿quién no enloquecería? Incluso en determinado momento solo podemos sentir cariño por él. Vive cómo ha aprendido a vivir, huye como ha aprendido a huír, y siente como el artista que es. Su desarrollo a través de todo el universo onírico que le rodea es más que competente y al final terminamos extasiados con su belleza oscura y su lucha por una redención que le permita finalmente ser, en paz.
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Del mismo modo Mina y sus deseos de ser la primma dona o de Leo, el malabarista pensativo, son personajes que con toda su enorme carga de defectos no puedes evitar querer. En el caso de Mina hace todo lo que hace porque ha nacido para el circo y para brillar y, aún si tiene que venderse así misma y quebrarse, hace lo que puede hacer, aquello para lo que ha nacido, hasta que las circunstancias la obligan a romper/rompense. Leo por su parte actúa impertérrito, como si fuera el único ser cuerdo en todo aquel cambalache ... Pero no es del todo cierto, porque Leo es plenamente consciente de lo que ocurre a su alrededor, y a pesar de ver a sus seres queridos y amigos destrozarse y presenciar en primera fila lo que se cuece en aquel lugar, no es capaz de actuar por nada, ni por nadie. Al final, de cierta forma también se vende, vende su moralidad como espectador de actos abyectos con tal de seguir haciendo danzar sus malabares, porque, de nuevo, esta enorme habilidad es la que le da vida, y no puede renunciar a ello por más que a su alrededor el mundo esté en decadencia.

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Finalmente, destacamos a otro personaje, al dulce e inocente Michel. Michel es el personaje que en cualquier historia sería el héroe, porque es bueno, amable, y ama sinceramente, o al menos eso se dice siempre y eso intenta ser. Quiere a toda costa salvar a Nido, salvar a su hermana... Pero se olvida de sí y de su propia identidad, y de algo muy, muy importante. Nadie puede ser el héroe de otro. Podemos acompañar, apuntalar, sostener, pero el encargado de salvarse es uno mismo. Creo que Michel intenta salvar a Nido de aquello que lo lastima sin entender que eso es, en realidad, lo que lo hacer ser él mismo, y parecido sucede con su hermana. No es un personaje hipócrita, para nada, es el más optimista y de verdad es un buen tipo... De hecho debe ser el único personaje del manga al que podemos definir como "buena persona", pero peca de suponer que entiende las cosa y lo que el resto realmente necesitan sin entender que es lo que en realidad hay ahí. No podemos no querer a Michel, porque como Nido, todos hemos sido como él, intentando ayudar a personas que queremos pero incapaces de entender del todo su dolor y sus razones.

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Finalmente tenemos a los ¿villanos? Bueno, ciertamente son gente horrible. Destacamos al director del circo, al diplomático y a la mujer de este (la hermana de Michel) Coco. Son personajes que dentro de su corrupción y suciedad, son sumamente humanos y creíbles, y al verlos no podemos evitar si no pensar que, bueno, lo que nos separa de ser como ellos es una línea muy delgada. Realmente, al final, El dueño del teatro es un ser abyecto cuya locura, avaricia y maldad, no vienen de un deseo de dinero o una falta de empatía, si no de una visión como la de Mina, Leo, Nido y otros artistas en la que no importa qué, o a qué precio, o quien se quede en el camino, es imperioso mantener el circo, ese precioso espacio en decadencia en pie. No importa si debes vender a tus trabajadores, romper cualquier límite... Porque el circo y su ingrávida belleza son lo más importante. El Diplomático es un hombre que podríamos definir como el reverso destrozado y perverso de Michel, una persona que podría ser un buen tipo, pero es un acosador, que se perfuma de liberador, de héroe y salvador, pero que en realidad es posesivo y cruel. Si Michel lucha por mantenerse sobre la línea de la moralidad y no bajar de ahí , el diplomático ha cruzado todas las líneas y se ha abandonado a la parte más déspota y depravada de si mismo, convirtiendo el amor en posesión y el deseo en una tortura dispuesta a modelar al otro a su pinta. Coco, es la eterna huída de si mismo que atormenta a Nido también, una huída que se aferra a cualquier cosa para apartar la mirada de las grandes verdades que intenta ocultar, de su verdadero reflejo.

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Finalmente quedan dos personajes que casi no lo son y sin embargo, como conceptos, son centrales en la trama. Hablamos de el "Otro Michel" y de Lune. El otro Michel no es más que un desdoblamiento del propio Nido. Es esa parte de si que sigue enamorada del circo, que sabe que realmente es un artista y es ahí, en la pista, el único sitio donde puede existir. No es el fantasma de su hermano, ni una especie de aparición o de locura, es el mismo, tomando esa forma para ser escuchado, y lo que parece algo cruel y orientardo al hostigamiento, no es más que la llamada de socorro para la parte de sí mismo que Nido está abandonando. Lune, por otro lado, más que un personaje es el circo en si. Su parte hermosa, su belleza, aquello por lo cual merece la pena intentar de nuevo y volverse a sumir en su maravilla, por mucho dolor y miserias que se hayan pasado ahí dentro. La culpa no es de Lune, la culpa es de la maldad humana, pero el circo, inocente, siempre te invitará a hacerlo de nuevo.

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¿Y el yaoi?

¿Es esta serie yaoi? Me molesta catalogarla como tal porque haya homosexualidad, porque, honestamente, ni se trata de eso ni la orientación sexual es relevante. Si, aparecen relaciones sexuales (no solamente entre hombres) pero el sexo aquí no se presenta con morbo, ni con un interés erótico. Como en la novelas de Haruki Murakami, o en las obras de Inio Asano el sexo es la expresión del vacío constante que sienten los personajes, una búsqueda de proximidad humana irreal, falsa. Los cuerpos se tocan pero las almas están lejos, desconectadas unas de otras e incapaces de acercarse. Los protagonistas si logran una cercanía genuina entre ellos, y aman sinceramente, pero tan rotos como están, tan ajenos así mismos, esos momentos son chispas en las que se logran entreveer, pero incapaces de establecer una relación sana como se debe ... Y estos momentos de cercanía nunca son sexuales, si no pequeñas conversaciones que se dan entre los personajes, pequeños remansos de paz. El sexo con una sola excepción es violento y angustioso y un recurso para mostrar la enorme soledad que los personajes sufren.

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El Arte

El dibujo de Asumiko parte de la belleza para deformarse hasta lo perturbador. Personalmente me encanta el efecto que logra, la gracilidad de los cuerpos, la pesada mancha negra, opresiva incluso, las líneas casi líquidas, sinuosas, y ese toque onírico y surrealista en que los seres humanos parecieran diluírse. Los diseños de los personajes también me parecen muy acertados y carismáticos, en especial en del Nido, y sobre todo originales, de un estilo único que no tiene miedo a ser feo o desagradables si hace falta para transmitir una emoción. Al final la autora nos cuenta una historia fuera de lo común, que entra casi en lo experimental, y para ello se sirve de un dibujo igualmente extraño y expresionista.

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En fin, creo que no hace falta decir que me encantó. Me parece una obra sobresaliente tanto en su arte gráfico como en su guion, y la considero altamente recomendable.

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Emocion Soy un Chansey Emocion
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#2
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Jo qué interesante, me intriga la trama y el diseño de personajes me encanta. 
Anotada para leerla. 

Muchas gracias por la reseña, mis felicitaciones ^^
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"El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas."
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El arte me llama la atención y el argumento no tiene mala pinta, pero ha sido el análisis lo que ha hecho que me decida a leerlo, especialmente lo siguiente me ha tocado la fibra:


(13-04-2019, 11:57 AM)Momo-AnarquiCat escribió:
Y ¿Qué puedes hacer si has terminado odiando algo que es parte de ti? ¿Algo que a la vez es lo único que te permite ser tu mismo y existir? ¿Qué es un trapecista que no puede saltar? Creo que al final este manga busca, de cierta forma (y sin ningún tipo de condescendencia o falso positivismo) responder a esto. Puedes huir para siempre, perderte, enloquecer... O resignificar tu vida, buscar otro ángulo y acercarte a aquello que tanto miedo te da de otra forma. Porque un artista siempre está condenado a hacer arte, y esto es tanto una bendición como un mandato interior. No lo rechaces, búscate a ti dentro de ello.
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